Llega septiembre y empieza el curso en las escuelas de Kenpo Kárate Americano de la L.T.K.K.A. Es siempre un momento especial. En las clases se encuentran los veteranos, que retoman el aprendizaje después de la pausa veraniega, con los nuevos alumnos que asoman la cabeza tímidamente por la puerta del aula con un: «Buenas tardes, venía a probar…».
En esta primera clase de Kenpo el recién llegado no puede evitar fijarse en unas llamativas figuras que al principio de las clases se colocan en primera fila, justo delante del maestro, en una posición (aparentemente) privilegiada. Mientras que los alumnos visten con un gi blanco, ellos van vestidos completamente de negro, al igual que el sensei (‘maestro’). También es negro su cinturón, aunque los más observadores pueden observar que las rayas rojas que indican su nivel de aprendizaje les sitúan en un grado menor que el del profesor. En el saludo inicial que se hace al comenzar cada sesión de entrenamiento, el resto de alumnos se vuelve a saludarles con la voz japonesa ‘senpai’, antes de saludar al propio maestro.
Todo este ceremonial les hace destacar sobre el resto del alumnado.
¿Quiénes son estos “senpais”?
Los senpais (en japonés ‘compañeros de antes’) son alumnos de una escuela que ya han alcanzado el grado de cinturón negro. Esto significa que el profesor les considera aptos para enseñar el arte del Kenpo por su cuenta e incluso realizar exámenes de grado. Cualquier practicante que haya alcanzado el grado de cinturón negro es un senpai siempre que se encuentre en la escuela de un profesor que tenga mayor grado que él.
Un cinturón negro que imparte clases en su propia escuela nunca será un senpai en su propia escuela, sino un sensei, un maestro.
¿Qué papel cumplen los senpais en las clases?
Los senpais, además de acudir a clase para seguir aprendiendo sobre el arte del Kenpo Kárate Americano, como cualquier alumno, actúan en las clases como asistentes del sensei en las tareas de instrucción según sea necesario para la clase. Pueden entrenar con un compañero de menor experiencia para ayudarle a corregir detalles de su trabajo, guiar a parte del alumnado en un ejercicio colectivo, simular un ataque contra el sensei para que éste explique una técnica…
Los senpais tienen una gran responsabilidad: tienen el deber de estar siempre a la altura del grado que ostentan, y servir así de referencia al resto del alumnado, tanto en cuestiones técnicas como en lo referente a la actitud en clase.
Los senpais complementan la labor de enseñanza del sensei ya que, al no tener que dirigir el entrenamiento completo, pueden dedicar más tiempo y atención a cada alumno en particular. Esta atención personalizada sirve para resolver dudas y aclarar cuestiones para las que el sensei no dispone del tiempo que le gustaría dedicar para ello.
La posición del senpai es por lo tanto una de privilegio aparente, ya que en realidad su labor es la de estar al servicio de los alumnos, y poner su experiencia y su visión personal sobre el Kenpo Kárate Americano a su disposición.
No es una labor ingrata, no obstante, ya que a través de la enseñanza y de las preguntas que plantean los alumnos, los senpais descubren posibilidades que por sí solos no se habrían planteado, y se ven obligados a repasar una y otra vez todo lo aprendido.
Un buen senpai no es el más fuerte, o el que afirma saberlo todo, sino el que se esfuerza por el bien de los alumnos.

